Entre tanto revival, hay una palabra que no paramos de escuchar en todas partes: chokers,  gargantilla de los noventa que arrasó en aquellos años, y que está volviendo a copar lo más alto de las tendencias en accesorios para el cuello.

Entre tanto revival, hay una palabra que no paramos de escuchar en todas partes: el choker, una gargantilla de los noventa que arrasó en aquellos años, y que está volviendo a copar lo más alto de las tendencias en accesorios para el cuello. El choker minimalista ha superado todas las expectativas, y hemos visto un aluvión de gargantillas de todas las formas, estilos y tamaños, prendas que incorporan chokers, pañuelos reconventidos en chokers y microgargantillas sleek, también con aspecto de choker.

Lo que diferencia a este los collares choker de otros más convencionales es la forma y el modo en que se ajustan al cuello, hasta el punto de que en los años 40, la etapa inmediatamente anterior a los 90 en que el choker se puso de moda, las revistas los llamaban abiertamente ‘collares de perro’. El nombre no le restaba actitud a aquellas gargantillas, más elegantes y enjoyadas que las de aire grunge de los 90, a menudo con piedras de color cerradas en torno al cuello, o cintas de seda negra con un aplique justo debajo de la barbilla. Tanto unas como otras forman parte del revival que vivimos actualmente.

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Precisamente esta variedad es la que ha precipitado que el choker haya llegado de lleno y por igual a los closets de las chicas de la moda, las celelebrities y las fashion insiders. Todas lo llevan!

fuente y fotos: hola.com

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